Ser o no ser

Cuando aún estábamos en plenos exámenes, en la web de la UNED se empezó a anunciar que teníamos cerca la elección de los representantes de alumnos y delegados de centro. Es decir, ya habían pasado dos años.

Porque el primer contacto que tuve con Rosa María Martín Aranda fue, justamente, tras las pasadas elecciones a representante de alumnos. Yo no sabía si presentarme o no. Me daba pereza y no tenía muchas ganas, pero parecía que nadie se iba a presentar, así que, el último día, decidí que vale, que sí, que lo hacía. Lo que no sabía era que en Las Rozas, el plazo para presentar candidatura terminaba antes, así que cuando llegué con mis papeles ya se me había pasado y, al final, no me presenté. Pero Javier Martínez sabía que había estado a punto de hacerlo, se lo comentó a Rosa, y ella me llamó para ver si quería ocupar la vacante (al final, nadie había sido elegido). O eso creía Javier, porque lo que Rosa quería, en realidad, era hacernos llegar (al grupo que participábamos en el grupo de Google) la intención de la UNED de apoyar cualquier proceso de asociacionismo. Pero bueno, que eso es otra historia.

La cuestión es que hace dos años, casi me presento a ser representante. Y esta vez no sabía qué hacer. Ayer lo ponía en Facebook: Darle a enviar o no darle; he ahí la cuestión. Me lo planteaba por varios motivos: La imagen en cuestión

  1. Los estudiantes de ambientales no tenemos representación, aunque creo que este año sí que habrá, porque en la asociación y en Facebook pude comprobar que hay más ánimos en otras provincias.
  2. Se supone que este año acabo. Es decir, tendría «un mandato» de un año, no de dos, dejando colgado al resto de gente.
  3. Por la relación que tengo con otros alumnos y profesores, creo que podría hacerlo bien, canalizando las necesidades de todos e intentando mejorar nuestro paso por la universidad (jajaja, esto creo que lo voy a poner en mi programa electoral).
  4. Ya estoy metida en unos cuantros charcos… Debería dejar de saltar en cada proyecto que veo.
  5. Mi entorno me dice, por partes iguales, que estoy loca y que me apoya en la decisión. Vamos, que me quedo como estaba, sola ante mis dudas, jajajajaa.

Así que, sí, no sabía si darle a enviar o no… Hasta que lo hice. Desde ayer soy, oficialmente, candidata a representante de alumnos y delegado de centro. ¿Qué entraña eso? Ni idea, jajaja. Me leí el Reglamento, pero aún así no sé qué carga tendrá. Lo que sí sé es que, si al final termino siendo algo de eso, lo haré lo mejor que pueda (¡faltaría más!).

Del 22 al 31 de marzo estaremos en campaña electoral (¡qué raro se me hace!) y la votación es del 1 al 6 de abril. El mismo 6 sabremos los candidatos elegidos (provisional) y el 12, ya definitivamente, tendremos nuevos representantes.

Si alguno de mis compañeros lee esto y quiere dejar un comentario sobre las mejoras que se podrían impulsar (se me ocurren unas cuantas… Presentándome a representante en Las Tablas es fácil, jajajajaja), lo agradeceré enormemente, que eso de tener que hacer un programa electoral se me antoja demasiado… Raro.

Ah, una última cosa: ¡vótenme, carajo! Jajajajajajaa.