¡6,4!

Hace un tiempo hicimos los exámenes de septiembre (hace como mil años, en realidad; a principios de mes) y ahora ya van saliendo las notas. 
Ya tengo la de física (un asqueroso 2. Y asqueroso porque estudié, y sin haber estudiado saqué, en febrero, 3,5… Iba a decir que alguien me lo explique, pero hay cosas que no tienen explicación), la de recursos geológicos (6,5. Esperaba más, pero bueno, no está del todo mal) y la de tecnología energética (que la pusieron anoche: 5,2. Tampoco estoy contenta con la nota, esperaba cerca de un 7, pero bueno, mejor ni pensarlo). Me falta solo por conocer la de ampliación de física. Ahí espero un… Puf, digamos un 2, por ser generosas conmigo misma.
Estoy todo el tiempo dándole al F5 en la secretaría virtual para ver si salen nuevas notas (aunque descubrí que no hace falta, porque se recarga solita cada poco tiempo, pero la impaciencia me puede). La secuencia fue:
F5.
Nota nueva.
6,4.
Parada cardio-respiratoria.
Técnicas de autocontrol con el último aliento que me quedaba en el cuerpo.
Miro nuevamente: 6,4.
F5 (por si es un error).
Perdura, 6,4.
Boqueo. Me rasco los ojos. Me lo empiezo a creer: ¿6,4 en ampliación de física!
Sigo mirando. Nombre del profesor: Vicenta Mu… Ooooooooooh, ya entiendo. Estaba también pendiente de dos notas de dos trabajos que hice para otras dos asignaturas. 6,4 es la nota definitiva de Aguas y suelos. Ahora me cuadra más.
En fin, fue bonito mientras duró.